Negro sobre blanco

Secretos. Todo el mundo tiene uno. El vecino que esconde que solía mojar la cama hasta su adolescencia; la mujer que practica footing en la costa, y se avergüenza de haberse acostado con un hombre casado; y la joven de 15 años que camina en esa misma costa junto a su madre, y no le ha contado que el día anterior se enrolló con el chico al que llevaba meses deseando.

Sin obviar a la madre que es infiel a su marido, al camarero gay que teme las detracciones o a la mujer a la que le pone el sadomasoquismo. Pero el asunto no es el grado de la realidad que ocultas; el asunto es que la ocultas.

En ocasiones sentimos que nadie es capaz de comprender nuestros sentimientos, o que si alguien se enterara de éstos, seríamos juzgad@s por perversos, locos o inseguros. Y aquí es donde la mentira encuentra su cuna.

¿No sería fascinante poder expresar tus pensamientos sin miedo al rechazo o al juicio precipitado? ¿Poder compartir tus pareceres sobre la vida y encontrarte a alguien que quizás opina igual que tú? Pues tengo una buena noticia: la solución siempre ha estado en nuestras manos: escribir.

Al igual que una joven comienza su diario para desahogarse, un escritor rellena un libro para liberar sus más íntimas impresiones y para compartirlas con sus semejantes, intentando conectar con éstos.

A Stephen King no se le critica por sus macabras e inquietantes historias; a Stephenie Meyer no se le califica de desequilibrada por dar vida a vampiros y licántropos científicamente inexistentes; y a Elísabet Benavent no se le juzga por tener una mente calenturienta y morbosa. Contrariamente, se les alaba y admira por su increíble imaginación y poder literario.

¿Cuál es el secreto entonces para convertir lo vergonzoso en aceptable, lo inconfesable en arte?

Negro sobre blanco, ésta es la táctica de liberación moderna; cada género tiene su público, y cada escritor inspira a un lector determinado. Así que si necesitas compartir tus sentimientos… ya sabes, tinta negra sobre papel blanco.

Premiado por Kultur Dealers♥

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Dicen que siempre queda algo del escritor en la novela.
    Pero el que lee lo toma como fantasía.
    Ahí quedamos cubiertos.
    La culpa es de los personajes.
    Me gustó.
    Saludos.

    Le gusta a 1 persona

    1. maiteekhine dice:

      Me alegro mucho de que te gustase.

      Estoy de acuerdo contigo, lo que escribimos viene de nuestra inspiración, y siempre tiene algo de verdad. Opino que esa es parte de la magia de los libros, el que a su vez, leemos una parte del autor.

      Un saludo.

      Me gusta

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